Bienvenidos sean los visitantes a los parajes lejanos de mi imaginación, sentiros bien recibidos tanto a comenta como a visitar y leer todos y cada una de las historias. O siemplemente pasar para decir hola o pasar por pasar. Y si podeis pasaros por EL ALMACEN DE TAP-S, una pequeña ayuda para que esta escritora se gane la vida. GRACIAS

9 abr 2009

Drogas 2ºParte- Jorge


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Con relación a mi anterior relato titulado Drogas:
Haber solo quiero deciros que esta historia la empecé escribiendo como un simple relato corto de los de siempre, pero me he propuesto continuarlo ya que es un tema que nos concierne a todos y que todos hemos vivido en alguien cercano o nosotros mismos. Así mismo os digo que esta historia tendrá dos personajes principales: Ainara y Jorge. Cada parte colgada estará relatada por uno de ellos. La anterior la vimos desde la perspectiva de Ainara y la próxima desde la de Jorge, espero que os guste.

Me levante y la deje allí sentada en la playa, arrepintiéndome de cada palabra pronuncia, pero dándome cuenta de que era la única solución. No podíamos seguir así, me paso la vida agobiado por si le va a pasar algo y ella en lo único que piensa es en que tiene mono. Seguí caminando por las calles, las farolas ya apagadas y la luz del sol a mi espalda hacía que el pueblo se despertara poco a poco. Me dirigí lentamente hacía casa, cansado de todo lo ocurrido estos últimos días. Abrí la puerta de casa con cuidado, y traspase los pasillos hasta mi habitación. Está tal y como la había dejado dos días atrás, cuando estuve aquí la última vez, y al parecer mis padres no se han preocupado demasiado de si siquiera había pasado por casa o como estaba. Típico en ellos, en cuanto comencé a salir de sus ideas de hijo perfecto comenzaron a pasar de mí y a centrarse en la pequeña Mari, mi hermana la perfecta. Tiró mis zapatillas por el suelo de la habitación y me tumbo en la cama con la ropa aun puesta con la intención de echar una cabezada. Pero cuando el sueño ya empieza a agarrarme entre sus tentadores brazos mi móvil comienza a sonar. Al principio lo ignoro, pensado que será Ainara la que llamaba y con la que no tengo demasiadas ganas de hablar, pero al ver que no paran de llamar contestó.
-¿Sí?-pregunto con voz soñolienta
-¿Jor? ¿Eres tú?-pregunta la voz de Kiko
-¿Quién si no capullo? ¿Qué coño quieres? Estaba intentando dormir.
-Lo siento tronco, pero estaba preocupado por ti, como te marchaste anoche tan picao con Ainara, no sabía que había pasao. Encima Sam dice que la encontró en la playa hace una hora o así to coloca y diciendo palabras sentido sobre ti.
-¿Si? Pues me da igual, ayer la deje y si no se acuerda que se lo cuente Sam que para eso es su amiga.
-Tío creo que te estás pasando, Ainara es una tía cojonuda, solo está un poco enganchá.
-¿Solo un poco?-suspiro- Bueno da igual Kiko ahora no quiero hablar de eso, quiero dormir un rato y olvidarme de todo. Luego si eso cuando me despierte me paso por la Casa de la Cala ¿Estarás allí no?
-Claro tío como siempre, bueno luego nos vemos, que descanses. Y no te ralles.
Tras esto lo único que oí fueron los sonidos del teléfono después de colgar Kiko. Me doy la vuelta he intento dormir, pero las palabras de Kiko sobre cómo han encontrado a Ainara me dejan preocupado y estoy dando vueltas durante horas.
Continuara…
Espero que os guste, y que no os moleste el leguaje llamémoslo coloquial que usan los personajes pero me parece que le da más credibilidad a la historia.
Un beso.

8 abr 2009

Drogas 1ºParte- Ainara

Sentado en la playa. Allí te encontré, mirabas como amanecía sobre el mar, con rostro pensativo. Me acerque en silencio hacía a ti y me senté a tu lado. No te giraste a mirarme pero yo sabía que me habías visto. Abrace mis rodillas contra mi pecho y apoye mi cara sobre ellas.

-¿Porque has venido Ainara?

-¿Qué pregunta es esa Jorge? Sabes perfectamente porque he venido.

-Pues no tenías que haber venido. Sabes que no quería volver a verte.

-¿De qué estás hablando Jorge? ¿Por qué dices eso ahora?-le mire incrédula.

-¿Qué pasa ibas tan colocada ayer que no te acuerdas de nuestra conversación?

-¿Pero qué pasa? ¿Qué he hecho ahora para que me hables así?-dije con lágrimas en los ojos.

-¿Qué qué me pasa? ¿Qué qué has hecho? Eso deberías preguntártelo a ti misma.-dijo sin siquiera girarse a mirarme.

-No sé a qué te refieres…

-Pues a lo de siempre Ainara, estoy harto. No aguanto que te pases la vida drogándote con todo lo que está a tu alcance y luego acabes echa una mierda. Mira me gustas mazo y te quiero muchísimo, pero no puedo vivir así con la incertidumbre de si te abras pasado y te va a dar una sobredosis. Porque todos nos ponemos, pero lo tuyo es brutal. Y no puedo seguir así. Cuando no estás drogada eres la mejor persona del mundo, pero las drogas te pierden y no quiero pasar mi vida con una persona que ni siquiera recuerda todo lo que le dije ayer.

Tras pronunciar estas palabras se levanto y me dejo allí sentada, en la playa, atónita de sus palabras. Me replantee a mi misma si realmente estaba tan enganchada, y me intente convencer a mi misma de no era para tanto. Pero de repente fui consciente de que mientras pensaba esto, me estaba liando un porro…No podía ser cierto, hasta tal punto se había vuelto habitual que no me daba cuenta de lo que estaba haciendo? Mire el porro con cierta aprensión y mi primer impulso fue tirarlo al suelo, pero al momento me arrepentí y comencé a fumármelo. Allí me quede, en la playa, sola, mirando el amanecer sobre el mar, colocada, como de costumbre…

Continuara…

Despertar

Amanecía, los rayos de sol iluminaban lentamente la habitación. Cuando llegaron a iluminarla completamente le despertaron. Abrió los ojos desconcertado, no sabía donde estaba. Miro a ambos lados y fue comprendiendo poco a poco donde estaba. Una sonrisa se dibujo en su cara cuando la vio. Estaba dormida, con la cabeza en su pecho y sus piernas entrelazadas con las de él. Se paso un rato mirándola y no pudo evitar acariciar su cara. Ella abrió los ojos lentamente como saliendo de un pequeño sueño. Le miro una pequeña sonrisa se dibujo en su cara. Se aparto un poco de él y se desperezó.

-Buenoos díaaas-dijo bostezando

-Buenos días preciosa, ¿Has dormido bien?-dijo él agarrándola por la cintura y atrayéndola hacia sí.

-Mmm si, mejor de lo que te crees-dijo con una dulce sonrisa en los labios.

La agarro suavemente por la cara y la beso con suavidad en los labios. Ella se acerco más a él y le abrazo. Volvió a tumbarse sobre su hombro al tiempo que él acariciaba su pelo con suavidad.

-¿Qué pasa? ¿Es que no te vas a levantar nunca?

-Mmm, no-dijo ella riéndose-es que estoy muy a gusto aquí.

-Hay de verdad que niña-dijo él al tiempo que le revolvía el pelo-primero no se quiere dormir y luego no se quiere despertar.

-Mmm no he dicho que no me quiera despertar simplemente que no me quiero levantar aun.

Y tras esto le beso.

5 abr 2009

Mi rincón

La fría lluvia cala mis huesos. Estoy sentada en mi rincón del parque. Seguro que lo recuerdas. Te he traído muchas veces aquí y siempre he dicho lo mismo, que es mi lugar preferido del parque, donde solía venir a escribir antes de que se llenara de gente. Hacía tiempo que no venía a aquí sola como antaño. Aquí escribí mis mejore relatos, pero tu dijiste que no era un lugar para escribir relatos extraños, o raros, que es como calificas todo lo que hago, si no para escribir sentimientos. Sentimientos, ¿Qué son? Que aparte de un suspiro del alma, que aparte de un susurro de nuestro corazón. Mis lágrimas se entremezclan con las gotas de lluvia que mojan mi rostro. El banco de piedra fría recoge mi cuerpo mientras me tumbo en él y recuerdo todo lo ocurrido. Un dolor intenso recorre mi cuerpo mientras siento que estas lejos de mí. Y no porque te hayas marchado, si no porque yo misma te aleje de mí con mi inseguridad y mis miedos. Que estúpida que fui te obligue a marcharte aunque tú no querías irte. Te marchaste por mis continuos desprecios, mis rechazos, mi falta de atención por ti. Y claro ahora me lamento sola por tu perdida. Siempre fui así. Mi vida siempre se baso en regocijarme en mi propia miseria, y tu lo único que querías era que te prestara atención, que permitiera que te adentraras en mi corazón y llenar todos eso huecos que otros hicieron. Y lo habrías hecho si te hubiera dejado. Pero fui tan estúpida. No me di cuenta del dolor que te producía este distanciamiento por mi parte. Y ahora que puedo hacer, estoy tendida en el banco de siempre, recordado tu rostro, tus dulces miradas, la sonrisa que tanto decías odiar pero que siempre dibujabas para mí. Las lágrimas nublan mi vista y no veo nada. Estoy empapada pero no me importa, ahora siento como tu recuerdo hace su propio agujero en mi ya herido corazón. Me levanto cansada, con la intención de volver a casa, veo una figura a las puertas de mi rincón, pero las lágrimas no me permiten distinguir quién es. Aparto mis lágrimas con la manga de mi camiseta empapada, y te veo mirándome. Tu rostro esta surcado por lágrimas, me miras y me dices que no te importada nada si no estoy yo. Corro hacia ti y me estrechas entre tus brazos. Lágrimas de alegría escapan de mis ojos mientras balbuceo palabras de disculpa, mientras te repito una y otra vez que no puedo vivir sin ti, que te quiero, que lo siento. Me apartas lentamente de ti, con delicadeza y agarras mi rostro con suavidad. Posas un leve beso en mis labios que hace que todo mi cuerpo se estremezca al contacto con los tuyos. Te separas de mi, despacio y dibujas tu sonrisa para mí. Me abrazas otra vez y dejo que tu presencia llene todo mi ser. Y allí quedamos, abrazados, en mi rincón mientras la lluvia cala nuestros huesos.

3 abr 2009

Cansado=Cambio

Cansado. Una sola palabra que pronunciaste. Una sola expresión, que hizo que todo mi mundo se desmoronara en cuestión de segundos. Ya me lo habías dicho antes, pero mi temeroso corazón, no quiso creerlo, e ignore tus continuos avisos. Estás cansado ya de aguantarme, de verme regocijarme en mi propia miseria y no verme hacer nada por cambiarlo. Estás cansado de que solo piense en mi misma. Y aunque en el fondo sabes que te quiero, no hago nada para demostrártelo y eso te duele. Parece mentira lo ciega que estuve, o la ceguera que quise fingir para no darme cuenta de la realidad. Si las cosas van mal es porque yo no hago nada por remediarlo, y no solo hablo de nosotros, sino de todo. Todo el mundo dice lo mismo, que no me entiende. Que si soy capaz de preocuparme por las cosas, si soy capaz de hacer algo cuando me lo propongo, ¿Por qué no lo hago? Pues la verdad es que ni yo lo sé. Me siento caer en un pozo sin fondo, podría aferrarme a cualquiera de las manos que me tiendes tú, mis amigos, mi familia, pero no lo hago ¿Por qué? Quizá porque aprendí a encerrarme en mi misma y no dejar a nadie ayudarme, ni introducirse demasiado en mi corazón por miedo a sufrir luego. Pero creo que eso lo único que está ocasionando es más dolor, no solo a mi si no a todos lo que me rodean, y que me distancie de todo. ¿Y qué vas hacer para solucionarlo? Preguntaras. Pues no sé. Siempre he huido de mis problemas, ocultándome de ellos, esperando a que se solucionaran solos. Pero está visto que estos no se solucionan solos. Me tendré que enfrentarme a mis demonios y vencerles o perecer en el intento. Porque sé que es mejor morir de pie que vivir sentado. Y si que esta vez me perdonaras y esperaras ver un cambio en mí, pero también sé que no aguantaras eternamente, porque aunque de bueno eres tonto, todo tiene su límite. Incluso para ti. Y sé también que ya no vale que lo intente, que lo único que cambiara la situación es que lo haga de una vez. Y ambos sabemos que lo intentaré, pero ninguno de los dos sabemos cómo acabara la cosa. Lo único que sé es que tengo que perder el miedo a los demás, aprender que sirvo para más de lo que pienso y sobre todo a darte a ti lo que te mereces. Y no diré: Lo hare, porque quizá no lo haga, lo único que se ahora es que tus palabras han abierto algo, y que me siento con fuerzas para cambiar. Porque no quiero alejarme tanto como para que no puedas ayudarme y perderte sin remedio. Porque sé que te necesito y que tengo que cambiar para conservarte. Te quiero.