Bienvenidos sean los visitantes a los parajes lejanos de mi imaginación, sentiros bien recibidos tanto a comenta como a visitar y leer todos y cada una de las historias. O siemplemente pasar para decir hola o pasar por pasar. Y si podeis pasaros por EL ALMACEN DE TAP-S, una pequeña ayuda para que esta escritora se gane la vida. GRACIAS

31 ene. 2009

Los ojos

Caminaba lentamente hacia su casa, cabizbajo, pensando en todo lo que había ocurrido aquel día. No comprendía nada, solo sabía que aquello no era normal. Su mente bullía, estaba llena de pensamientos sin sentido. Intento si éxito organizarlos e intentar aclararse a si mismo lo ocurrido aquel día, pero se sentía incapaz. No le encontraba la mínima lógica a todo aquello. Todo era tan raro, era tan increíble, era imposible. Siguió caminando hacía su casa cuando la distinguió a lo lejos, se quedo paralizado, y sintió que quería salir corriendo, pero sabía que ella lo había visto. Continuo recto, sin mirarla, aunque sentía la mirada de ella constantemente sobre él. De repente un escalofrío recorrió su espalda, y comprendió que ella estaba detrás suya. Se dio la vuelta de manera brusca y su mirada chocó contra aquellos ojos violetas que tanto lo desconcertaban y atraían a la vez. Ella esbozo una pequeña sonrisa, y lo miro expectante, como esperando que él hablara, pero no podía, las palabras se congelaron en su garganta y sentía un nudo en el estomago. No podía moverse, se sentía incapaz de hacer nada. Ella se acerco más a él, y tocio la cabeza y lo miro inquisidoramente. El se alejo lentamente se dio la vuelta y echo a correr. Ella impresionada abrió mucho los ojos, y lo vio alejarse sin comprender. No paro de correr hasta que llego a su casa. Se sentía como un estúpido, no entendía porque había echado a correr, pero no había podido evitarlo. Se dirigió a su cuarto y se sentó en la cama. La cabeza le daba vueltas, se sentía embargado por todo lo ocurrido aquel día. Se acostó y intento dormir, pero cada vez que cerraba los ojos veía aquellos ojos, aquellos ojos violetas que tanto lo desconcertaban y atraían.

Sobre la colina

Comenzó a correr por el bosque, hasta que la vio. Iba montada en un gran lobo gris y llevaba un halcón en el hombro. Era una elfa de los bosques, tenía el cabello del color de la hierba fresca, una piel que relucía al sol, unas orejas picudas típicas en su raza y unos ojos rasgados y penetrantes como si lo observaran todo. Como humano que era, había crecido odiando y temiendo a los elfos, pero al verla allí, sobre la colina, solo una sensación de calma y liberación surgió en él. Descubrió que no podía apartar su mirada de ella.

30 ene. 2009

Lagrimas de dolor

Las lágrimas escapaban de sus ojos, aunque ella intentara retenerlas. Ya no podía aguantar más, se sumió lentamente en su propia oscuridad. Se encerró en su cuarto, se sentó en su cama y cerro los ojos. Las lágrimas comenzaron a caer sin control, pequeños sollozos escapaban de sus labios y el dolor apareció en su corazón. Estaba harta de todo aquello, no podía más sabía que no aguantaría mucho más. Cada día más doloroso, no aguantaba aquella casa, aquellos muros que tantos recuerdos le traían, recuerdos felices, que la hacían daño, recordándola momentos en los que había sido feliz. Pero ya no quedaba nada de aquello, se sentía sola, tan sola…La música sonaba de fondo, acompañándola en su viaje hacía la tristeza, al igual que su corazón teñido de oscuridad y las sombras del pasado. Soñaba con escapar de todo aquello, de despertar y que todo hubiera sido una horrible pesadilla, salir de su cuarto y encontrarse con la realidad deseada, con que nada había ocurrido, que todo iba bien otra vez. Pero sabía que no era así no era un sueño, ni una pesadilla, era la realidad, la dura y terrible realidad. Aquello era su vida, y también sabía que no todo era oscuridad, pequeños rayos de luz, de esperanza alumbraban su vida, pero aquella tarde no pudo contenerse. Quería parecer más fuerte de lo que realmente era, pero aquel día sola en su habitación, lloro amargamente sola. Porque delante de los demás no podía llorar, quería parecer fuerte, pero ya no podía, no podía más y lagrimas rodaron por su rostro hasta mitigar el dolor.

Una noche de dolor


Las estrellas brillaban aquella noche oscura y la luna, roja como la sangre, junto a ellas. Dos amantes enfrentados. El odio y el amor los atraía y repelía sin cesar. Tan diferentes, tan iguales. Espada contra espada, atacaban sin censar. Estocadas, envistes, fintas. Cuando la espada de él atravesó el frágil cuerpo de ella lagrimas brotaban de los ojos de ambos. La abrazo con cuidado y la dejo en el suelo.
-Es lo mejor para los dos-dijo ella-Y lo sabes
Murió con una dulce sonrisa en los labios. Un grito de dolor desgarro la tranquilidad de la noche. Las estrellas brillaban y una luna, roja como la sangre, junto a ellas.

29 ene. 2009

Segunda parte

Se despertó agitada en medio de la noche, se fue desperezando lentamente. Recordó lo ocurrido y sonrió lentamente. Fue consciente de que estaba tumbada a su lado y él la seguía agarrando, pero ya no por la cintura, si no que la mano de él estaba alrededor de unos de sus pechos. Intento no pensar en ello, pero según se iba despertando sus sentidos se ampliaban noto también él también tenía una leve erección que rozaba contra sus nalgas. Esto la fue excitando lentamente. La respiración de él se hizo más pesada y sus lentos suspiros chocaban contra la nuca de ella haciendo que se excitara aun más. Llego un punto en que no aguanto más. Le coloco lentamente bocarriba, intentando que él no se despertara, y fue bajando lentamente con la lengua recorriendo cada parte del cuerpo de él. Él continuaba dormido, pero aun así los rasgos de su cara fueron expresando una excitación considerable. Agarro el pene de él con suavidad y comenzó a lamerlo lentamente. Después comenzó a introducirlo en su boca, a la vez que la erección de él se hacía más grande. Comenzó a lamer lentamente en círculos el glande. Él se despertó repentinamente y la vio. Intento levantarse pero ella succiono con fuerza el pene y él cayó hacia atrás inmóvil de placer. Ella continuo succionado y lamiendo.
-Basta por favor-pidió él-Si sigues así me voy a correr.
Ella paro con una sonrisa picara. Se sentó encima de la erección de él, pero sin que llegara a penetrarla y comenzó a moverse lentamente adelante y atrás. Cada vez que el pene de él rozaba su clítoris ella gemía de placer. Una humedad constante fue creciendo en su interior. A su vez la erección de él también fue creciendo. Continuo moviéndose, él coloco sus manos sobre los pechos de ella y comenzó a juguetear con ellos. Él comenzó a gemir lentamente, y una mirada en su rostro le dijo a ella que iba a correrse, pero ella continúo haciendo esto. Acto seguido él se corrió.
-¿Ya estas contenta?-Pregunto entre exasperado y excitado.
Ella no contesto solo volvió a sonreírle de manera picara y comenzó a masturbarle. Una erección creció rápidamente y ella contenta se sentó sobre ella. Introdujo lentamente el pene de él, disfrutando de cada roce. El rostro de él mostro una excitación impresiónate., fue sintiendo poco a poco como se introducía lentamente. Ella empezó a moverse lentamente. Los dos disfrutaban, pero él no duro mucho. Ella decepcionada, pues no había llegado al orgasmo, se tendió a su lado. Él comprendió lo ocurrido y comenzó a besarla por el cuello lentamente. Fue bajando lentamente besando la clavícula, un pecho, el ombligo… cuando llego a los bajos fondos comenzó a lamer lentamente el clítoris en círculos. Ella sentía que se volvía loca de placer. Luego a la vez que lamia comenzó a introducir un dedo lentamente por su vagina. En cuanto comenzó a hacer esto ella comenzó a gritar de placer, pronto vino el orgasmo y todo termino. Él volvió a abrazarla como la última vez.
-Te quiero-dijo ella aun jadeando
-Yo también te quiero.

La huida

La mañana se levantó nublada. Una extraña sensación la recorrió al salir de casa. Se sentía observada, perseguida. Pero eso era imposible, estaba segura de que no la habían seguido, hacía poco que vivía en aquel edificio. No podían haberla encontrado aun. Miró a todos lados, nerviosa, no vio a nadie pero sentía su presencia. Estaba demasiado cerca, el cazador había acorralado a su presa, pero ella no se rendiría tan fácilmente. Siguió caminando intentando aparentar tranquilidad, pero no sirvió de mucho. Siguió callejeando sin saber donde iba, hasta que dio con un callejón sin salida. Cuando le vio acechando al fondo del callejón, comprendió que la muerte se cernía sobre ella.

28 ene. 2009

Primera parte

Bueno y este realato lo pongo por peticion de varios de mis fans y aunque no suelo escribir cosas de este estilo lo he hecho por culpa de Gustabo que me pika y,... Bueno solo avisaros que no es muy apto que digamos y que la segunda parte la pondre mañna BESITOS!!

Sus labios buscaron los de ella desesperadamente. Ansiaba poseerla y tomarla allí mismo, que fuera toda suya y ella no estaba dispuesta a rechazarlo, pues lo deseaba tanto o más que él. Al mismo tiempo que la besaba, las manos de él, comenzaron a recorrer cada rasgo del cuerpo de ella. Siguió bajando y cuando llego al punto indicado acaricio lentamente. Comenzó a tocar suavemente la zona. Por cada caricia de él, un gemido de placer salía de ella. Cuando por fin estaba alcanzando el clímax paro repentinamente. Ella lo miro con rostro suplicante pidiéndole que continuara, pero él la ignoro. La empujo suavemente hasta la cama, se tumbo encima de ella y comenzó a masturbarla de nuevo, siempre por encima de la ropa. Ella comenzó a gemir con más intensidad y él volvió a parar. Ella le miro exasperada, pidiéndole que no parara, pero él volvió a ignorarla. Se sentó encima de las caderas de ella y comenzó a quitarle la sudadera y la camiseta. La respiración de ella era agitada y un suspiro salía de su boca cada vez que él la rozaba al desvestirla. Después él arranco el sujetador ya impaciente y los preciosos senos de ella quedaron al descubierto. Él acerco lentamente sus labios a unos de los pezones de ella. Comenzó a acariarlo con la lengua, mientras hacía lo mismo con el otro con una mano. Ella, ya demasiado excitada comenzó a quitarle la ropa desesperadamente. Él la dejo hacer, pero cuando termino de desvestirle volvió a inmovilizarla. Le quito los pantalones lentamente a la vez que besaba sus largas piernas. Volvió a subir y comenzó a besar y a juguetear con la lengua por encima del pequeño tanga que ella llevaba. Se lo termino por quitar. Ella estaba tumbada ante él totalmente desnuda. Él sobre ella, pero sin llegar a tocarla. Él tenía ya una erección considerable y ella la anhelaba. Él acerco lentamente su pene hacia la vagina de ella, ya totalmente húmeda. Cuando ella ya esperaba la penetración, él comenzó a acariciar el clítoris de ella con su propio pene. El placer que los recorrió fue indescriptible. Continúo haciendo esto, y cuando ella ya no lo esperaba, la penetro bruscamente. Un largo gemido de sorpresa y placer salió de los labios de ella. Él comenzó a penetrarla lentamente, con suavidad. Despacio, disfrutando de cada movimiento. Poco a poco la velocidad y la fuerza de las envestidas fue aumentado, también el placer de ambos. La excitación de él creció y comenzó a sentir que llegaba al clímax de la situación, pero el rostro de ella exigía un poco más. Continuo penetrándola cada vez más rápido. En la garganta de ella comenzaron a surgir pequeños gemidos, que se convirtieron rápidamente en gritos de placer. Esto continúo unos momentos con los dos con un orgasmo. Disfrutaron de los últimos momentos hasta que él no pudo más, y cayo rendido sobre ella. Las dos intentaron relajar su respiración. Él se aparto de encima de ella la puso de espaldas a él y la abrazo por la cintura.
-¿Te ha gustado?-pregunto él
-¿Cómo no iba a gustarme?-dijo ella- ha sido impresionante.
Él sonrió la beso la nuca, agarro con más fuerza su cintura y cayó en un sueño profundo. Ella también termino por dormir con una sonrisa en los labios.

Una vida por la del mundo

Descubrio un mundo arrasado y muerto a su alrrededor. Lagrimas brotaron de sus ojos. Un leve canto fue surgiendo en su interior. LLevado por el suave viento el canto fue penetrando en cada rinco del yermo lugar. La vida fue surgiendo poco a poco, al principio solo fue un suspiro de existencia, pero el cantico fue creando más y más. Cuanta más vida surgía más pequeña ella se volvía. Cuando el lugar estubo exuverante y hermoso, cargado de energía, nada quedaba de ella. Tan solo una pequeña flor azul.

27 ene. 2009

Historias que terminan

La brisa soplaba lentamente aquella calida tarde de verano. Los pájaros cantaban en los árboles, los parques y piscinas estaban llenos de familias felices que disfrutaban del verano, y en cada rincón se respiraba paz y felicidad. Una muchacha solitaria miraba el agua de un estanque sentaba bajo un sauce llorón. Tenía un pequeño cuaderno donde escribía sus pensamientos y un mp3 con música variada para escuchar al mismo tiempo. Normalmente solía escribir historias de fantasía. Historias donde caballeros valientes salvaban a su dama de las garras de un dragón. Historias donde un pequeño vampiro se enfrentaba contra un despiadado licántropo. Historias donde una joven elfa estudiaba magia para salvar su reino. Historias donde lo imposible era posible. Historias donde la fantasía se hacía realidad a cada instante. Donde cualquier ser o criatura podía existir. Historias de tiempos pasados. Historias de tiempos futuros. Historias donde sobre todo no había realidad alguna conocida. Es decir historias donde todo era pura fantasía e imaginación. Donde todo lo que ocurría era totalmente irreal. Le solía gustar escribir aquel tipo de historias. La gente la felicitaba por su imaginación. Pero estaba harta de tanta fantasía. Escribiera lo que escribiera siempre había alguien que había escrito algo parecido. La imaginación se le escapaba lentamente, y cada vez que intentaba pensar no conseguía más que unos míseros relatos cortos. Aquella tarde de verano se planteaba muy seriamente el que hacer. No podía escribir más sobre fantasías sin sentido, le encantaban aquellas historias, pero sabía que jamás ocurrirían en la vida real. Por eso aquella tarde se dedico a hacer algo diferente. Escribiría sobre la vida, sobre lo que ocurría a su alrededor. Esto pensaba mientras un muchacho joven se le acercaba por detrás. Se sentó al lado de ella y la rodeo con sus brazos. Ella le dijo lo que había decidido hacer y el la pregunto que porque. Ella contesto:

-La fantasía se ha terminado, porque la realidad a tu lado es mil veces mejor que cualquier cuento de hadas.

Hola a todos

Bueno esta primera entrada solo la hago para comentaros porque e creado este blog. Como la mayoria sabeis me encanta escribir, sobre todo relatos cortos. Y la verdad esque han tenido un gran exito entre vosotros pues siempre me felicitais por ellos y me animais para seguir. Y he decidido que ya es hora de que todos podais disfrutar de todos los relatos que escribo día a día he escrito o escribire.