Bienvenidos sean los visitantes a los parajes lejanos de mi imaginación, sentiros bien recibidos tanto a comenta como a visitar y leer todos y cada una de las historias. O siemplemente pasar para decir hola o pasar por pasar. Y si podeis pasaros por EL ALMACEN DE TAP-S, una pequeña ayuda para que esta escritora se gane la vida. GRACIAS

27 jun. 2009

Estupido


Andas deprimido. La calle vacía te hace pensar en todo por lo que has pasado. La luz de las farolas y la lluvia, hacen del día más deprimente y gris si cabe. Miras al suelo afligido, y piensas en todo lo que ha ocurrido. Levantas los ojos al cielo e intentas contener esas lágrimas, que sabes que acabaran por escapar de tu ojos. La buscas con la mirada, pero en el fondo sabes que ella no aparecerá. La has cagado, la has cagado pero bien. La has hecho sufrir tanto que ella no ha podido soportarlo más y ahora pagas las consecuencias de tus errores. Ella te quería, te quería más de lo que nadie te ha querido. Te quería más de lo que nadie podrá quererte nunca. Pero tú no la apreciaste tanto como se merecía. No las despreciaste, ni la trataste mal, pero tampoco la hiciste el caso que se merecía. No la amaste tanto como se merecía. Simplemente la trataste como a una más. Como si ella fuera solo un rollo, y no el amor de tu vida. Y claro ella se canso. Porque aunque vuestra separación le ha hecho mucho más daño a ella que a ti, no podía soportar más tu indiferencia. El permanecer contigo le hacía mucho más daño que la separación. Ahora observas el paseo marítimo. Por donde tantas tardes paseasteis cogidos de la mano. Recuerdas como su risa, esa risa cantarina, salía de sus labios, sin haber una razón aparente. Recuerdas el sabor de sus labios. Recuerdas aquel olor de su pelo, mezclado con el olor del mar. Y lloras, lloras porque la echas de menos. Lloras porque ahora que la has perdido sabes que jamás la recuperaras. Lloras porque sabes que aunque ella aun te ame, no la mereces. Lloras porque sabes que nadie nunca te querrá y amara tanto como ella. Y por fin lloras por haber sido tan estúpido. Por haber rechazado aquel tan profundo y sincero que ella quiso darte desde el principio. Miras el mar, lo contemplas con cuidado, y te prometes a ti mismo que no volverá a pasar. Que no volverás ha hacer pasar por esto a nadie. Que le entregaras a alguien todo el amor, que debiste darle a ella. Y ahora cabizbajo sigues caminando por el paseo, recordando todos tus momentos junto a ella. Mientras las lágrimas se derraman sin cesar de tus oscuros ojos azules.

Con esta historia he querido probar otro tipo de escritura, nunca había escrito en 2ª persona y uno de los día que estaba en la playa se me ocurrió este pequeño fragmento espero que os halla gustado.
Un beso

25 jun. 2009

Libertad


Mire el vacio que se abría ante mí. El impresionante acantilado se extendía a mis pies. Lo mire con aprensión. Observe como las gigantescas olas chocaban contra las rocas, en una eterna pelea por conquistar aquel terreno. El viento aparto el pelo de mi cara y una expresión horrorizada surgió en mi rostro al contemplar las afiladas rocas. Trague saliva y di un paso al frente. Unas cuantas rocas se desprendieron del borde del acantilado y cayeron hacia la nada. Mire al frente y observe el inmenso mar. Por fin, inspire hondo, cerré los ojos y me lance al vacio. Una sensación de ingravidez recorrió todo mi cuerpo. El terror se agarro a mi pecho cuanto más me precipitaba a las punzantes rocas. Cuando pensé que ya todo estaba perdido, cuando ya sentía la dolorosa puñalada de las rocas sobre mi frágil cuerpo, abrí las alas. Un grito de júbilo y libertad escapo de mis labios según ascendía en un suave vuelo. Lagrimas se derramaron de mis ojos cuando comprendí que me había librado de mi prisión humana. Que aquella humanidad que había mutilado mi cuerpo poco a poco había desaparecido de mi cuerpo. Agradecí inmensamente el consejo de Ainila, el suicidio me pareció horrible desde mi perspectiva de humana, pero ahora otra vez eliminada de mi cuerpo, comprendo sus palabras. El suicidio no era un suicidio para mí. Yo una criatura libre infectada por la humanidad, la única manera de volver a mi antigua esencia era desear acabar con aquella vida. Una risa cantarina escapo de mis labios y agite mis hermosas alas con suavidad y me dirigí a mi verdadero hogar. Aquel paraje que abandone hace tantos siglos atrás y al que por fin puedo volver.

12 jun. 2009

Suspensos, depresión :S,… y premios :)

Bueno me temo que el curso no me está saliendo tan bien como yo quería y hoy me han comunicado que voy a suspender matemáticas y Física y Química, lo que me ha sumido en una honda depresión, porque parece que a mi estudiar no me sirve de nada :S… prefiero no pensar en ello la verdad, ya no estoy tan agobiada, porque aun me quedan las recuperaciones y confío en aprobar, ya os comentare. Y bueno aquí os dejo el relato que me he escrito en el recreo después de que me dijeran las notas.

Risas, oigo risas a mi alrededor. Felicidad, ganas de pasarlo bien, y yo sumida en mi miseria. Todos se felicitan unos a otros, hacen planes para el verano, quedan, se enseñan las notas unos a otros felicitándose por los resultados. Pero yo no puedo dejar de mirar esa cartulina de color azul cielo. Todos mis esfuerzos, todo lo que he intentado hacer este año no se reflejan en este trozo de papel. Veo como gotas caen sobre mis notas y miro al cielo pensando que está lloviendo, pero sigue tan azul como hace un momento, las gotas son lágrimas inconscientes que se derraman de mis ojos. Me apoyo contra la pared y resbalo lentamente hasta el suelo. Miro impotente todos mis suspensos, mi esfuerzo sin resultado. Todas esas noches sin dormir, todas esas hojas de ejercicios, no han servido para nada. Me abrazo las rodillas y lloro en silencio. Me siento tan tonta, tan estúpida. Me pregunto una y otra vez para que me he esforzado tanto, y mi maldita conciencia tan quisquillosa como siempre me repite una y otra vez que me podía haber esforzado más. Me levanto con esfuerzo y me arrastro lentamente a mi casa, donde me espera mi condena veraniega. Lo que más me preocupa no es suspender, ni quedarme sin verano, ni siquiera la bronca de mis padres, si no haberme decepcionado a mí misma.

Puff ahora que lo leo lo veo tan deprimente… la verdad espero que no pase esto soy un poco exagerada, pero es que cuando mi imaginación de la por volar… XD Bueno y ahora os anuncio Chan chachachaaaaaaan!! Que **Ana...*** de
http://alas-de-inspiracion.blogspot.com/
me ha dado un premio que consiste en:

1. Coge el libro que tengas más cerca
2. Ábrelo por la página 161
3. Busca la 5º frase (completa)
4. Cita la frase en el blog
5. Pásalo a otros cinco blogs


El libro que tengo más cerca es la segunda parte del ejército negro: El reino de la oscuridad de Santiago García-Clairac

Y la frase 5º de la página 161 es:

Arturo Adragón manejaba la espada con maestría y eliminó a los soldados más cercanos sin demasiados problemas, pero su objetivo no eran los guardias, sino el Gran Sacerdote.

Y los blogs nominados son:

1-Laura S.P http://lossecretosdelascamelias.blogspot.com/

2- Zaida http://z-th-tesoros.blogspot.com/

3- Lisa http://alma-dulce-amarga.blogspot.com/

4- Ilusion Factory http://ilusionfactory.blogspot.com/

5- Xidre http://xidre-laprisiondecristal.blogspot.com/

6 jun. 2009

Tarde de Pasión

Paseamos por el parque tranquilamente. Su mano agarra mi mano con cariño. Le siento tan cerca, tan próximo. Me mira con esos ojos verdes suyos, que desprenden tanto amor, que me estremezco solo de pensarlo. Vamos riendo, jugando, como cada día, con nuestras tonterías, ñoñerías y incluso insultos cariñosos por mi parte. Rio sin parar, y me sonrojo cuando siento que me mira todo el rato.

-¿A dónde vamos?- me pregunta

-No sé, donde quieras

-Siempre con lo mismo, mira que eres indecisa.

-No puedo evitarlo-dijo otra vez sonrojada

-Anda vamos al lago- dice con algo de resignación ante mi indecisión.

Nos sentamos al lado del lago, debajo del pino, en nuestro sitio de siempre. Seguimos haciendo bromas, y riendo. Me abraza y me besa. Yo correspondo a su beso con ganas, al parecer más de las esperadas por él. Nuestros besos se vuelven más pasionales y atrevidos. Estamos solos, y la cosa va a más. Nos tumbamos en el césped y seguimos besándonos. No puedo creer lo que estoy haciendo, esto se me está escapando de las manos, mi conciencia me repite una y otra vez que esto está mal, que alguien puede vernos. Pero mi cuerpo pide más me ruega que no le detenga, que le deje continuar. Todo mi cuerpo se estremece cada vez que roza mi piel, sus caricias son cada vez más atrevidas, haciendo que mi excitación y mis ansias crezcan. Sus besos y caricias me vuelven loca, mi mente se emborrona, y ni siquiera soy consciente de lo que pasa a mí alrededor. Para cuando quiero darme cuenta de lo que pasa siento como mi corazón desbocado, hecha una carrera con los gemidos de placer que escapan de mis labios, para ver cuáles van más rápidos. El placer estremece toda mi alma, no puedo contenerme. Veo su mirada fija en mi rostro, sus ojos verdes que tanto amor destilaban antes ahora muestran una pasión desbordante. Su rostro contraído, por el placer que siente, es lo único que veo ahora. Finas gotas de lluvia comienzan a caer sobre nosotros, pero no nos importa, ahora lo único que importa somos nosotros dos. Un gemido escapa de su cuerpo y cae rendido sobre mí. Se hace a un lado y mira mi cuerpo desnudo.

-Que hermosa eres- me susurra al oído.

Me sonrojo otra vez como no, y miro al cielo para esquivar su mirada. Nubes grises se arremolinan sobre nosotros advirtiendo de la inminente lluvia. Me giro hacia él, y no puedo evitar morderme los labios, de solo imaginar tocar su piel. Me acerco y acaricio su cuerpo. La lluvia comienza a caer con más fuerza, mientras nosotros nos sumimos en la más oscura de las pasiones. 

5 jun. 2009

Guerrera de Muerte


Un estremecimiento recorrió su alma cuando los sintió cerca. La inminente batalla la tenía excitada. Llevaba mucho tiempo sin luchar, y la sed de sangre le recorría las entrañas. Las hordas de hombre se acercaban lentamente hacía su posición. Vio como todos los hombres a su alrededor se estremecieron ante las hordas de enemigos. Una sonrisa malévola se dibujo en su rostro, su sed pronto sería apagada. Más de un soldado se volvió para mirarla. Todos la temían y ella lo sabía. Una débil carcajada escapo de sus labios. Si sus propios caballeros la temía, no quería imaginar el rostro de sus enemigos. Miro al cielo y vio como las nubes negras se cernían sobre ellos. Un rugido sonó en la lejanía. Vio a los oscuros dragones negros recortados contra el cielo. Los enemigos se aproximaban más y su alma pedía a gritos que corriera a destruirlos. Desenvaino su espada y con un grito de guerra se lanzo a la batalla. Todos sus hombres se apresuraron a seguirla, pero sin compartir el mismo entusiasmo que su General. Cuando su espada atravesó al primer hombre y sintió como su cuerpo sin vida caía al suelo las ansias de sangre crecen en ella hasta desbordarla. Lucha, mata, embiste, desmiembra. Todos estos actos hacen que su alma grite de placer. Por fin llega hasta el caballero. La mira desde su montura con seguridad, pero el brillo de sus ojos delata el temor que le recorre por dentro. Ella sonríe mientras él la observa. Sus ropas caladas de sangre enemiga, su rostro contraído en una mueca de satisfacción, el brillo de muerte en sus ojos. Todo en ella indica que es extremadamente peligrosa, y ella no hace esfuerzos para contradecirlo. Le encanta sentir el miedo de todos cuantos la rodean cuando la ven. Como sus rostros se contraen de terror cuando aparece. El enemigo a caído practicamente. La batalla esta casi ganada. El caballero sabe que su vida y la de sus restantes hombres depende de eliminar a esta extraña mujer. Baja de su caballo malherido y la mira cuidadoso. Gritos de dolor suenan a su alrededor y él se gira para vislumbrar como los dragones arrasan con sus ya escasas tropas. Ella le mira fijamente con una sonrisa maligna en su rostro. Se esta cansando de esperar a que él ataque. Su cuerpo la impacienta porque empiece la lucha, las otras muertes no valen nada comparándolas contra luchar con el mejor guerrero del enemigo. Cuando el cayera su sed sería aplacada. Ella suelta un grito estremecedor y se abalanza sobre él. Intenta esquivarla pero es muy rápida, sus estocadas son cortantes y precisas, le cuesta mucho pararlas todas. La sonrisa burlona de su rostro no desaparece en ningún momento, parece estar disfrutando, piensa él con fastidio. La sombra de oscuridad que crea a su paso esta mujer debe ser eliminada, se dice a si mismo. Debo destruirla por el bien del mundo. Siguen luchando, estada contra espada, fintas, estocadas. Él cada vez esta más cansado, la pesada armadura ralentiza sus movimientos, mientras que ella, con sus finas ropas es cada vez más rápida y precisa. Cuando por fin su espada sesga la cabeza del caballero grita de satisfacción. Se siente reconfortada. Mira a su alrededor, miles de cuerpos ensangrentados la rodean. Los dragones que devoran los cadáveres rugen y los supervivientes de su ejercito recogen a los heridos y los trasladan con lentitud. La lluvia comienza a caer. Ella mira agradecida al oscuro cielo mientras la lluvia limpia la sangre de su cuerpo.