Me doy cuenta de que ya no me ves como un objetivo. Pero yo jamás deje de verte como tal. Sé que no tengo ningún derecho a decirte esto, pero me sigues gustando. Entenderé que te enfades cuando leas esto, porque sé que yo te gustaba, y sabes que tú me gustabas a mí, (tanto que me asustaba) y que yo decidí seguir con Peter y dejarte marchar. Os quería a ambos, pero cuando tú llegaste a mi vida, yo ya estaba locamente enamorada de él. Cuantas veces le dije a Roger que sí tú hubieras aparecido antes que Peter te habría elegido a ti sin lugar a dudas. Pero cuando tú llegaste, yo ya no me podía permitir perderle. A ti te podía tener como amiga, pero a Peter ya no, y tú entendiste mi situación. Y aun así le engañe contigo en repetidas ocasiones, de las que jamás me he arrepentido. La primera vez que me besaste fue un beso que nadie nunca antes me había dado. Nadie me había besado de manera tan suave y pasional al mismo tiempo, y quise que aquellos labios fueran míos. Recuerdo el mensaje que me enviaste aquel día, en el que decías que vendrías a buscarme y escaparíamos ambas de todo. Desee poder volver a besarte, y lo hice. Volví a probar tus labios varias veces, a escondidas de todos. Ese fue siempre nuestro mayor secreto, pero también nos unió mucho. Que Peter pudiera descubrirlo siempre fue algo excitante. Tú despertaste una parte de mi alma que yo pensaba dormida y olvidada. Despertaste en mí sensaciones insospechadas. Contigo me sentía libre, pura, sencilla, yo misma. En cambio con Peter siempre fui pura fachada. ¿Por qué no me di cuenta antes? Pues porque fui una ingenua. Me intentaba convencer a mi misma de que no me gustabas. Y así me ha ido. Siempre pensé que cuando Peter y yo lo dejáramos tu estarías hay esperándome. Sobre todo lo soñé en los últimos días. Otra vez mi estúpida ingenuidad, tú vale mucho y otros supieron verlo al igual que yo y supieron aprovecharlo y disfrutar de ti. Y sé que no comprenderás a que vienen estas frases, si hace dos días te dije que estaba enamorada de Mark, pero no es sino otra mentira que me he hecho creer a mí misma. Mark es mi mejor amigo, y es verdad que me gusta, pero también es verdad que tú me gustas mucho más que él. Debo decirte que si lo que siento por Mark es amor, no puedo expresar con palabras lo que siento por ti. Mark fue un recurso sutil, para evitar pensar en ti, pero mis intentos son en vano, pues él está con Peny y si no está conmigo, ¿Cómo me va ayudar a olvidarme? Simplemente ha provocado que este más confundida si cabe. Sé también que no tengo derecho a decirte que no quiero que estés con otros, me pongo tan celosa cuando te veo con otros u otras. No puedo soportarlo, te quiero para mí. Y sé que fui yo quien decidió que no estuviéramos juntas, pero me arrepiento desde que lo hice. Te quiero… ¿Podrás volver a quererme tu a mí? ¿O de aquello ya solo queda la amistad?
10/11/2009 Carta de una amante equivocada
05/11/2009 Drogas 7ºParte- Ainara
Siguiente entrega de drogas. La parte en cursiva son los recuerdos de Ainara. Un beso
Seguía en mi casa, mirando la pared de manera ausente. Un zumbido comenzó a resonar. Al principio pensé que era un efecto de las rallas que me había metido, pero al rato me di cuenta de que era mi móvil vibrando sobre la mesa.
-¿Si?- Conteste con voz ausente.
-Ainara, soy Sam.
-Ya… ¿Qué quieres?
-Esta noche fiesta.
-¡Qué dices tía! Paso…
-Mira Ainara- dijo con voz cansada- si esperas que te intente convencer para que vengas es que no me conoces. Si quieres te vienes y si no pues haz lo que te dé la gana.
-Joder.
-Ainara no me putees que se que te apetece. Vente y ya está.
-Ya… ¿Va a estar Jorge?
-Claro, pero no creo que te haga mucho caso. Esta muy cabreado contigo.
-Ya lo sé. Bueno si eso luego me acerco.
-Va, venga. Hasta luego.
Y colgó. Me quede pensando en la noche anterior. Fui recordando poco a poco todo lo que había ocurrido: Jorge y yo llegamos juntos a la fiesta. Ya estaba lleno de gente. Todos habían comenzado a beber y a fumar, como de costumbre. La noche comenzó como siempre, los dos juntos bebiendo, riendo, pasándolo bien. A las dos horas llego Nando. Me busco con la mirada y me hizo un gesto para que fuera con él, que solo podía significar una cosa, Ketamina. Le di un beso a Jorge y me dispuse a marcharme con Nando. Jorge me miro con ojos de reproche, pero Nando tenía Ketamina, Ketamina gratis, el colocón que me esperaba era algo que no podía rechazar. Nos metimos en el baño y comenzamos a meternos rallas. A partir de entonces mis recuerdos se hacen más difusos. Recuerdo sentirme más segura en mi misma, más atractiva, más implacable, ese tipo de sensaciones que solo me provocan la coca y la ketamina. No tengo recuerdos claros a partir de ese momento. Recuerdo haber estado riendo, bebiendo y metiéndome más rallas. Luego recuerdo que Jorge me estuvo diciendo algo, pero iba tan colocada que no me entere muy bien de lo que me decía. Después de esto me desperté en la Casa de la Cala sola, y me fui a buscar a Jorge a la playa…
No comprendía por que se enfado tanto conmigo. Es un exagerado, no estoy tan enganchada. Encima él fue el que se marcho y me dejo sola en la fiesta, yo debería estar enfadad con él y no él conmigo. Y yo agobiándome por haberla jodido con él. Que le den. Me da igual. Iré a la fiesta y me lo pasaré bien. Y si él pasa de mí, me buscare a otro. No me hace falta puedo tener a quien yo quiera comiendo de mi mano.
Continuara…
03/11/2009 Drogas 6ºParte- Jorge
No se sí recordareis mi antigua historia "Drogas" la he estado escribiendo a lo largo del verano y ya esta casí terminada. La he escrito por rachas, osea que depende de mi estado de animo pasan unas cosas o otras. No es muy larga. Si no habéis leido los anteriores, teneis que leeros las otras partes para enteraros de que va. Bueno un beso.
Sam bajaba los escalones de dos en dos. Rápida como siempre, e impaciente supongo de ver a Kiko. La verdad es que nunca comprendí como Sam podía haber preferido a Kiko que a cualquier otro de los del grupo, no era por meterme con mi mejor amigo, pero no es la persona con más luces que conozco. Es más, posiblemente sea una de las personas más despistadas y cortas de mente que conozco. Pero hay que decir que todo eso lo compensa con una amabilidad extrema, y una lealtad y preocupación por el resto innegable.
-¡Vamos pesado!
Me grito Sam desde la playa, mientras yo bajaba los escalones lentamente. Le hice un gesto con la mano de que siguiera sin mí, y ella hecho a correr hacía la Casa. Me eche a reír ante esa extraña muestra de énfasis y excitación por ver a Kiko. No era muy normal ver a Sam mostrar ningún tipo de reacción ante ningún estimulo externo. La verdad es que la gente la solía considerar una tía sin corazón, muy fría y borde. Pero eso es porque no la conocen. Sam nunca te vendrá a consolar, pero siempre estará ahí para lo que la necesites. Al llegar a la arena me quite las deportivas para que no se me llenaran de arena y camine hacía la Casa. Llegue a la puerta y la abrí sin pensar.
-Wou, wou, wou- dije tapándome los ojos a la vez que me reía- Pornografía no gracias.
Sam y Kiko estaban en un enorme y pasional morreo en la puerta de la casa. Sam se aparto de él me dirigió una de sus miradas de odio asesino y volvió a besar a Kiko, quien me miro y me dijo con la mirada, algo que venía a ser: Que quieres que le haga si la vuelvo loca. Me reí con ganas y me dirigí al salón a la vez que gritaba:
-Cuando se os pase el ataque de pasión, y estéis presentables, estoy en el salón esperándoos.
Me deslice entre los montones de botellas y desperdicios que había por el suelo. Aun no habíamos recogido los restos de la fiesta de anoche. Me senté en el sofá, y rebusque entre los cojines el mando de la tele. Me encendí un cigarrillo y comencé a verla sin mucha atención. Mi mente seguía absorta en Ainara. No podía dejar de pensar en ella. ¿Estará bien? Me repetía a mi mismo una y otra vez. Kiko entro en el salón interrumpiendo mis cavilaciones. Se tiro a mi lado y se encendió un cigarro.
-Fiesta esta noche ¿No tío?
-¿Fiesta? Qué coño dices, con la que se monto anoche yo tengo ganas de todo menos de fiesta.
-Pues si no quieres fiesta te vas a tu puta casa- Me grito Sam desde el otro lado de la casa con su habitual amabilidad.
-Joder que agradable eres a veces Sam, así da gusto.
-Joder, lo siento-Dijo entrando por el salón- pero entiende que porque tú y Ainara discutieraís ayer y estes rallado no nos vamos a joder el resto.
-Puff… tienes razón.
-Entonces que tío ¿Fiesta?-Me dijo Kiko esperanzado.
-Si claro tío, fiesta. Tampoco tengo nada mejor que hacer.
Continuara…
28/10/2009 Lákele
Estuve sentada en el mismo sitio durante horas. En estado de shock sin saber muy bien qué hacer, hasta que el amanecer pareció acercarse lentamente. Entonces me refugie, y aquí es donde comienza mi historia. Ya os he contado mi transformación y ahora, oculta en mi acogedor hogar, comenzare a relataros mi historia. No es una historia bonita. Ni tiene un final feliz (por el momento) pero es una historia sin igual, nunca he conocido una vida que diera tantos giros como la vida. Por lo que creo que no estaría mal hacer memoria y relataros todo lo ocurrido desde mi transformación. Volvamos al oscuro sótano, donde me conocisteis. Y volvamos a verme a mí misma, cavilando sobre el primer y sorprendente giro que había dado mi vida, al que llamaremos “La Nueva Vida”.
Estaba asustada, la verdad es que no sabía qué hacer. Temía mucho todo lo que había ocurrido. No me sentía la misma. Sentía que aquella chica llamada Laura, que había sido yo misma durante 17 años, ya no era yo. Un nombre… tenía que buscarme otro nombre. Pero la cuestión era que nombre. No podía ser un nombre normal, ni cursi. Posiblemente ningún tipo de nombre que hubiera oído jamás. Un nombre que se asociara a mi nueva condición. Lo principal era preguntarse qué clase de criatura era. Ya había visto a otro de mi especie pero él mismo me había dicho que su aspecto no era como el mío, ni como el del resto de los nuestros. Que él estaba extremadamente deformado y atrofiado porque intento rechazar su nueva existencia. Cosa que yo nunca haría… me daban solo escalofríos de imaginarme a mi misma parecida a la criatura que me había condenado y salvado aquella noche. La cosa, es que yo no sabía cómo era mi aspecto en ese momento. Ese era un gran problema, porque… ¿Cómo podía decidir mi nuevo nombre, si ni si quiera sabía cómo era? Busque un espejo por el oscuro sótano. No encontraba nada, hasta que algo relució ante mi brillante mirada. Era un antiguo espejo, esos que no eran de cristal, si no de un metal muy pulido. Pero estaba muy viejo, no reflejaba del todo mi imagen. Pero puede admirar mi nuevo aspecto. Me dio la impresión de que era ligeramente más alta. Y mucho más musculada, pero eso ya lo había notado. Nunca había tenido tanta fuerza ni había sido tan rápida. No lograba ver del todo mi rostro, pero de la borrosa imagen se deducía un gesto peligroso, en una cara que no reconocí como mía. Parecía amenazante. Me senté en el suelo e intente llorar. Pero de mis ojos no se derramo ni una sola lágrima, solo sentí una incómoda sensación de sequedad en los ojos, y el desagradable vacio en mi pecho. Mire el techo, y comprendí que realmente ya no era Laura. Que era una criatura completamente nueva. Un nombre se formo en mi mente, como una extraña revelación. Lákele… me recordaba parcialmente a mi nombre mortal, pero tenía un punto de mi nueva existencia. Lákele.
Me gustaría que me dierais vuestras verdadera opinión sobre él relato, y el carácter que está tomando. No os cortéis si algo no os gusta. Gracias. Un beso.
Aproposito... sigo enferma. Me recupere de la gripe, y ahora tengo anginas... parece que no me libro de quedarme en cama aburrida...
22/10/2009 Nueva Vida- Segunda Parte
-Y ahora ¿Qué voy hacer?-pregunte
El rostro de la criatura paso a ser algo más compasivo.
-Ahora pequeña, te voy a enseñar lo que eres. No es algo agradable pero debes aprenderlo.
El ser me explico todo cuanto debía saber para mantenerme viva. Me explico que creía que el sol nos dañaba. Nunca lo había comprobado pero no quería arriesgarse. Que no debía evitar alimentarse, por muy cruel o repulsivo que me pareciera, pues si no acabaría con su aspecto. Me dijo que su horrible apariencia se debía a que se intento rebelar contra su nueva existencia y eso provoco todas las mutaciones que había sufrido. Después me enseño a cazar. No fue algo agradable, pero me explico que nunca sería algo agradable, pero era algo imprescindible. Después se dispuso a marcharse. Le agarre por el brazo.
-¿Por qué me dejas?-pregunte angustiada
-No puedo hacerme cargo de ti-dijo con desesperación- Lo siento de verdad. Pero agradece que me recuerdes a mi mismo cuando me transformaron. Si no, ni siquiera me abría molestado en enseñarte. Y ahora escúchame atentamente. No hagas estupideces. Haz todo lo que te he enseñado y todo irá bien. Adiós.
-¡Espera!
Grite a la nada, porque ya se había ido. En ese momento no sabía qué hacer. Simplemente me quede allí plantada. Pensando.



