Bienvenidos sean los visitantes a los parajes lejanos de mi imaginación, sentiros bien recibidos tanto a comenta como a visitar y leer todos y cada una de las historias. O siemplemente pasar para decir hola o pasar por pasar. Y si podeis pasaros por EL ALMACEN DE TAP-S, una pequeña ayuda para que esta escritora se gane la vida. GRACIAS

17 sept. 2010

Indiferencia

He vuelto otra vez XP... después de abandonaros otra vez XD. Las vacaciones en Portugal estuvieron super bien al final. Pero al volver me puse a estudiar para el carnet de conducir, y a disfrutar de mi 18 cumpleaños y tal.. y bueno jajaja ya me conocéis que me olvido de todo. Pero ya estoy aquí, empezando las clases y con ánimos renovados. Feliz vuelta al cole (Ya, ya se que es una mierda pero hay que mirarlo positivamente)

Los rayos de sol iluminaron su cuerpo desnudo y la brisa fresca del amanecer revolvió sus cabellos. Nadie la miró al pasar. Nadie presto atención a su cuerpo muerto y marchito. Otra muerte, otra violación, nada nuevo para esta era de dolor, muerte, poder violento y opresión. Los transeúntes pasaban de largo evitando mirar el cadáver. Tan solo yo la miraba. Había sido terriblemente hermosa en vida y aun en muerte, llena de heridas y señales de violencia conservaba su encanto. Su cuerpo desmadejado, tirado de cualquier manera a la entrada del callejón. Posiblemente ella misma se hubiera arrastrado hasta allí antes de caer muerta, pues sus ojos azules, aun entre abiertos, lanzaban a la calle una mirada de suplica y desesperación. Después de contemplarla largo tiempo tendí mi abrigo sobre ella, cerré sus ojos con cuidado y marche dejándola allí. Ni una lágrima se derramo de mis ojos aun cuan mi alma lloraba desangrada. Cuantas muertes como la de aquella mujer habían contemplado mis ojos, y que poco podía hacer yo por solucionarlo. Sabía que mi vida valía tan poco como la de aquella mujer, y que lo más probable era que mis días acabaran igual que los de ella o encerrada en un lúgubre calabozo. No era ninguna heroína, no era ninguna persona influyente, tan solo era yo misma. Con mis convicciones y mis ideas, que haciendo lo poco que tenía a mi alcance intentaba cambiar aquella época maldita y corrompida. Pero nada de lo que hiciera yo parecía suficiente, pues los poco que intentábamos cambiar el mundo no éramos suficientes para vencer a los opresores. Y la indiferencia de la gente de a pie a nuestra lucha era igual que la que mostraban con la chica muerta tirada en la calle.

1 comentario:

  1. O.O qué profundo! De verdad, me ha llegado muy dentro, está cargado de rabia y desesperación. Has vuelto con la pilas cargadas, eh?
    Besos.

    ResponderEliminar

Gracias por comentar vuestros comentarios son lo que más me inspira!